martes, julio 4

Cementerio Club#5



Hacer esta playlist no ha sido tan fácil como las anteriores. Vaya uno a saber el motivo, las canciones no cuajaban del todo y el departamento de redacción estaba atorado escuchando Radiohead a más no poder. Complicada la cosa, pero no imposible. Vamos con todo.


El trenzado


Mucho de la playlist tiene que ver con Paul McCartney, aquél que fue socio de Lennon y que en su carrera solista ya lleva decenas de discos con varios altibajos, por si eso no fuera poco, hay que sumarle otro innumerable número de greatest hits y sobre todo versiones en vivo. ¡Son demasiadas! ¡Deja de facturar tanto Paul!

En esta playlist se decidió obviar todo eso que nos hace odiar a Paul para concentrarnos en lo netamente musical. En ese sentido uno de sus discos más logrados -pero con mala publicidad- fue el que entra en este Cementerio, estamos hablando de Ram

La mala publicidad se la ganó por ser el disco donde el bueno de Paul lanzó sus dardos a Lennon en algunas canciones. No vamos a entrar en la disputa de quién es el mejor, solo decir que John le dedicó How do you sleep y con eso ganó por goleada. El departamento de redacción en su totalidad utiliza gafas redondas. Dato innecesario pero oportuno.

De Ram escogemos Ram on y Long haired lady que si bien tienen el toque azucarado McCartney, lo destacable en la primera es ese ukulele tocado con desgano. Es una delicia. En la segunda, la clave está en los coros que hace Linda -la dama del cabello largo- que mientras los instrumentos van tímidamente en ascenso, ella canta "Ah, love is long, love is long, love is long. Ah, when you're wrong, love is long, love is long". Como un mantra. A Paul se le dan fácil esas frases tipo verdad universal, sino oír The end. De seguro John y George se revuelcan en su tumba, un poco.

Cosa extraña, en Spotify no hay la discografía completa de McCartney, al menos este álbum; sin embargo existe la opción descargar para subsanar estos inconvenientes. Solo hay que activar ese detalle en la parte superior de la playlist.   

El siguiente invitado viene con estos carteles: Es la banda más fantástica y genial que ha podido existir en el movimiento de rock progresivo, no tan comerciales como Pink Floyd, ni tan indescifrables -por no decir aburridos a ratos- como King Crimson y muy pero muy por encima de Jethro Tull. Estamos hablando de Yes, la mezcla perfecta donde se conjugan la voz  de Jon Anderson, la genialidad de Steve Howe en las guitarras, acompañado por el mejor bajo de todos los tiempos Chris "The Fish" Squire. Ahí el triángulo perfecto. Se nos derriten los dedos -cual muñeco de cera- al escribir sobre Yes. Cabe añadir que la banda incluyó en su álbum debut una versión, muy a su manera con más solos de guitarra y batería,  de Every little thing de los Fab Four, ahí la razón de la ligadura entre ambos.

Para muestra un botón, A venture del disco The Yes album. Anderson hace gala de su voz, lo suyo no es gritar solo elevar un tono y ya; el efecto que logra es el de darle cierto aire misterioso a la canción. La banda y su sección instrumental al final es magia pura. El segundo tema elegido, viene del mítico Fragile, piedra fundamental para explicar el rock de inicio de los setentas. La selección viene con Long distance runaround y The fish ya que ambas canciones no pueden ser separadas es necesario que vayan juntas; la primera para volver a deleitarse con la voz de Anderson y la segunda para oír a la banda funcionando a la perfección en su faceta instrumental, Squire y Howe en su momento de esplendor y además que en este disco cuentan con la inclusión de Rick Wakeman en los teclados, el forjador de la catedral de sonido con sus órganos de iglesia adaptados a los nuevos tiempos. En los conciertos se lo puede ver vestido como un vampiro que no ha probado sangre en cientos de años: capa, cabello largo y rubio y una palidez extrema. Más allá de eso Wakeman viene a ser la cereza de la torta conformando la alineación clásica de Yes; todo lo que ocurrió años más tarde debe ser olvidado, sobre todo Owner of a Lonely Heart.

Como cierre, hay que señalar que Yes fue inducido al salón de la fama del rock este año. Un poco tarde pero merecido reconocimiento.

Y ya que estamos en terreno progresivo hablemos de esos que están unos escalones abajo en el olimpo progresivo: Jethro Tull que con sus raíces blues, su sonido a ratos sucio y su puesta en escena vestidos de mendigos o trovadores convertidos en mendigos, nunca han terminado de encajar del todo en el terreno de sus contemporáneos; pese a eso Ian Anderson, el vocalista y cerebro de la banda, ha manifestado en entrevistas que prefería leer un buen libro a irse de juerga con los Led Zeppelin. No sabe de lo que se perdía.

De la banda del flautista extraemos dos cortes: Cross eyed Mary y una toma en vivo nada menos que en el Festival de la Isla de Wight, My sunday feeling. Más allá de la energía de la banda que se desborda por montones, prestar atención al grito de Anderson a manera de respiro antes de que la banda se lance de lleno a culminar la canción: "Scooby doo". Oído fino con la línea de bajo, es de alto vuelo. El video de esta presentación lo puedes ver pinchando aquí.

Tina Turner en concierto cierra el entramado, casi se la puede ver junto a las Ikettes irrumpiendo el escenario con sus sensuales pasos de baile, no ha habido otro derroche de erotismo de esa magnitud en los últimos treinta años ¡Toma eso Beyonce! El tema en cuestión es Come Together (extraído de la versión extendida del álbum en vivo de los Stones) que si bien no es un tema de McCartney es de su compinche así que puntada final para esta parte de la playlist. 

Cabos Sueltos
Para llegar a los cabos sueltos debemos avanzar en el tiempo y revolvernos en el mundo de Yo la tengo y este EP llamado -al igual que la canción- Today is the day. Lo interesante de esta banda era el contraste que se armaba con el sonido electrificado y caótico bajo el signo del noise y  la voz calmada y un tanto adormilada de Georgia Hubley. Gran acierto. Lamentablemente los decibeles de los Yo la tengo han bajado considerablemente, ahora todo se ha uniformado al compás relajado de Georgia. Ahí perdemos todos.

El último cabo suelto necesita ser introducido previa mención a la película Alta Fidelidad. Existe una escena donde el protagonista Rob Gordon, dueño de una tienda de discos, dice "ahora voy a vender un par de discos de Beta Band" y pone el tema que oímos en estos instantes, Dry the rain,  one hit wonder de este grupo que es un diamante oculto. Vale añadir que Rob efectivamente logra vender el disco siendo esa una de mis escenas favoritas, y la otra es cuando Jack Black, su ayudante, se reserva el derecho de admisión de los clientes a la tienda; detalle que he tomado en cuenta como primer mandamiento a la hora de organizar un evento. ¡Gracias Jack!

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