lunes, julio 18

Charly Garia - Hello Unplugged




Existen personas a quiénes no me gustaría ver envejecer, entre ellas se encuentran: Eddie Vedder, Cat Power y Charly García. Sobre todo a éste último que pese a los 60 años que lleva a cuestas, aún conserva la irreverencia y furia intactas, algo que muy pocos rock stars pudieron sostener, de una forma u otra tuvieron que convertirse en  un lindo recuerdo y nada más.

Recuerdo que cuando estaba en la universidad asistí a un congreso de economistas en Sucre (una ciudad cercana a la mía). Era uno de esos típicos viajes de adolescentes donde cada uno quiere demostrar lo rebelde y desenfrenado que puede ser.

En el ’94 salió Hello Unplugged, que vista en retrospectiva vino a convertirse en un receso/tregua de el caos Say No More, la belleza de este disco radica en que las canciones son despojadas de las baterías programadas y el uso de sintetizadores, tan característicos de los discos  de García en los 80’s, de esta forma los viejos hits adquieren una dimensión intimista y  dolorosa.  En  “No soy un extraño” se siente el frío al atravesar “la plaza, la razas y el color”  mientras el bandoneón, perfectamente instalado en una esquina, sirve de marco para una postal porteña que a Charly le tocó habitar una y otra vez .

Desperté en el asiento del bus rumbo al restaurant, estaba pálido y con un dolor de cabeza insoportable. El sol me daba de lleno y no quería moverme por temor a vomitar frente a las aterradas miradas de los pasajeros

García en el piano, María Gabriela Epúmer en la guitarra se lanzan en picada hacia un rock and roll básico y fundamental en La sal no sala; trazan el  homenaje a ese ya casi ya mítico proyecto Spinetta-García en Rezo por vos. Eiti Leda  ensamblada con Viernes 3 am es el tributo a aquella banda que alguna vez se hicieron llamar  los Beatles argentinos, en un momento de la canción Charly olvida la letra haciendo gala de su error, a nadie le importa, todo capricho de Mr. Say No More es ley.

Sólo atiné a ponerme las gafas y los encender el MP3, los primeros golpes de batería de Yendo de la Cama al Living sonaban en los audífonos, mientras me iba despreocupando gradualmente a medida que me volvía a recostar en el asiento

La partida inesperada de María Gabriela Epúmer ha servido en alguna forma para el renacimiento de García.  Dentro de algunos días el hombre del bigote bicolor llegará a Bolivia, con algunos kilos demás y  ya sin demoler hoteles a su paso. Ahora es un viejo rocker que puede mirar el camino recorrido y mandar a cagar a todo aquél que no quiera verlo envejecer. Charly es Dios, es Gardel, es más.


Actualización del Post: En una auténtica jugada Say No More, el concierto en La Paz se canceló. No esperábamos menos de Charly
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