jueves, diciembre 8

She's So Heavy



Abbey Road fue el último trabajo de estudio de The Beatles.  Si se le pide a cualquier persona que mencione lo qué recuerda de aquél disco, primeramente se remontará a  la clásica portada -tan clásica que no se comentará nada de ella en este post-. Si se le consulta por las canciones que recuerda de ese álbum, la respuesta se inclinará por los dos hits archiconocidos: Come together y Something. Hasta ahí nada nuevo. Sin embargo, una de las joyitas no tan brillantes a simple vista, es aquella que se encuentra en el track número seis: I Want You (She's So Heavy)

Esta canción, con más de siete minutos de duración, es simple, o al menos lo es en su letra: Cuatro versos contundentes que sirven para que John declare su amor total a Yoko. Entonces, con esos antecedentes ¿Dónde está la chispa?


-En los coros de McCartney, la voz de  Paul  se convierte en un grito desaforado -léase aullar-  cada vez que pronuncia: "heavy"
-En  la voz de Lennon que con el transcurso de la canción se va transformando en angustia y obsesión, el amor que  siente por Yoko se ha convertido -en esta canción- en algo enfermizo con lo que ya no puede lidiar, una obsesión que no tiene salida. 
-El órgano por su parte se encarga de aportar tonos escalofriantes al final de la única estrofa, que es repetida constantemene. Un círculo vicioso. Un círculo musical. 
-A partir del minuto cinco, la canción se convierte en una  reiteración de acordes que trasluce la locura; este final sobrecogedor va progresando con sonidos cada vez más asfixiantes: todo se reúne en un ruido lúgubre y caótico que parece no terminar, pero la canción es cortada abruptamente, y en el éxtasis de su alucinación: sale el sol.

Treinta y un años sin John Lennon

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