viernes, mayo 4

Psicódelica Star


Hoy quiero derramar amaneceres
en el tiempo de tu cuerpo sin pulsar;
la quietud envejecida hubiera preguntado
por tu canción de loba, tu búsqueda de peces para evitar latir en altitud.


Ayer llovías, sentada en tu baúl de arlequín.


Todos podrán oírte
si eliges ser:
una heroína, una medusa suicida, tan pocas cosas más.

Soñé que te comía para perturbar al tiempo
y me deslizaba por nuestra alianza animal
hasta perder el camino de regreso entre tus cabellos, el fuego y el vino.

Entonces supe que mi delirio
reencarnaría en un lince de saliva ácida,
que peregrinaría hasta ser un sabio ángel infernal
capaz de sentir fijación por señales alucinadas.
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