martes, julio 24

Eco




Duermo en aguas frías


cada vez más distante de esa isla.


Un cíclope en llamas habla de mares,


el corazón de su noche gira en el centro del espejo.


Asciendo por voces cortadas


hacia la asesina que muerde mis cabellos con furia,


sólo queda revivir con una flor azul en el ojo izquierdo.


Un caleidoscopio de ideas añoradas


muestra su acertijo cristal


que se convierte en luz tenue con olor a canela y anís


Y vos, libre de telarañas, solarizaste tu libido


volviste a dibujar este anochecer; así frío así de antiguo.


Los recuerdos me miran


desde las grietas del abismo,


todo lo ciego me vuelve a pertenecer,


soy un regresar de ecos violentos


un signo narcótico


un faro del verbo incienso


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