sábado, junio 13

Y un día…

Renuncié. No va más, me bajo de ese tren.

Tal vez fue algo apresurado pero sentí que debía hacerlo, estos 3 meses han sido nuevos, estresantes, aburridos, fríos pero de gran experiencia al final de cuentas.

Es agridulce volver a levantarse tarde, tomarse el café con calma, prender la radio, poner un disco, escribir como quien aún sigue durmiendo, leer un libro con calma, intentar contar el número de veces que se repite la "a" en toda la constelación.

Y este receso también está relacionado con volver a mi raíz, saborear la tierra húmeda e internarme en ella hasta volverme a encontrar, hay cosas que un sueldo mal pagado no puede comprar y no por ser caras sino por intangibles.

De todos modos este receso no significa el ocio total, ya que empezaré a hacer mis trámites para sacar mi título además de buscar algún curso (ya sea de mi carrera o alguna de mis aficiones) además de empezar un proyecto que lo tenía retrasado justamente por la falta de tiempo.

Así que estaré posteando más seguido, volveré a escribir, desatare a los demonios y sus hijos, manejaré bicicleta sin pedal ni freno. La vida sigue, aún cuando estoy recostado en el piso.

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