domingo, septiembre 2
Bus
sábado, julio 10
Necesito
jueves, abril 15
La Náusea
lunes, febrero 15
Entrevista exclusiva con Lucía Nasar
Tras una extensa gira por los bares e inclusive algún castillo semi-destruido de Europa, Lucía Nasar regresa a su tierra natal Cochabamba en el marco de la gira promocional de su nuevo material Acople Cero, previa escala en Rio de Janeiro donde sin anuncios publicitarios, dio un concierto gratuito para más de 50000 personas.
La reacción por parte de la ciudadanía no se hizo esperar, ya que el concierto terminó con el destrozo de sus equipos de sonido, además de que al día siguiente, en el aeropuerto, Lucía tuvo que abordar rápidamente el avión antes de poder ser agredida por la multitud, que sin embargo logró “confiscar” sus maletas; siendo destruidos sus objetos personales, libros y discos entre otras cosas.
En vista de tan ansiado/odiado regreso, es que con micrófono en mano, partí rumbo al hotel Regina donde ella se hospeda. Al llegar me doy cuenta que los despliegues de seguridad son rigurosos, pero no hay nada que se resista a un buen soborno, así que, luego de vaciar mi billetera por completo y tras 20 minutos de negociaciones, logré acceder a una entrevista con "la hija bastarda". La encontré sentada en el sofá, escribiendo y fumando frenéticamente mientras su pie descalzo se mueve al ritmo de "Subterranean homesick blues" de Dylan, cuya sonido logra romper el castillo de humo que me separa de Lucía; ella no parece notar mi presencia por largos minutos, hasta que parece haber salido de su trance, me mira y saluda con fingida cortesía, es hora de apretar REC.
sábado, julio 25
Cenital
1, 2, 3, probando, probando…
Desempolvemos un poco el blog y vayamos actualizando cosas, entre lo más sobresaliente de este periodo tranquilo.
- Vivo la vida en flash, sueño y bebo flash, espero que todo esto valga la pena y no tenga que soportar la mirada desaprobadora de mi madre a la hora de rendir cuentas de todo este tiempo de inactividad jajá.
-Y entre mis múltiples oficios imaginarios, se añaden 2 más a la lista: guionista y manager de una banda.
-Hablando de la banda, ayer los vi tocar y estuvo genial; nunca fui a Abbey Road, y creo que nunca iré, pero ahora tengo una idea (a escala) de lo que debe ser estar allí. Fue una de las mejores tardes que pase en mucho tiempo.
-Estoy aprendido a domar tarántulas surreales, ufff cuesta mucho; pero es un trabajo que rinde buenos frutos. ¡¡Dios!! Si sólo se pudiera vivir de esto. Precisamente de estas sesiones arácnidas es que se desprende este nuevo trabajo: Cenital, que también tuvo influencias de The Cranberries, aunque no creo que se pueda encontrar nada concreto de éste ultimo, me parece que lo que se impregnó fue el ambiente creado por las canciones pero no la canción en sí, algo difícil de explicar más no de sentir.
-Se viene agosto que promete mucho, al igual que el año. A éste 09 hay que disfrutarlo.
Cenital
Mujer vista a través de un lente que se derrite.
Por el ojo de una aguja
atravesando la sed;
el viernes de nuestras vidas espera ser eterno.
Sea el castillo dentro del huracán,
el sonar de un cigarrillo al arder.
Estamos los dos,
sentados en los extremos de un revolver,
nadie lo va a desarmar.
El minuto de silencio
se posa en una tumba, la de ella
y su puerta esta forrada por periódicos necrofílicos
todos, anunciando su vida graduada
pero no licenciada.
Planta un Jesús
muerde sus hojas, prueba su savia,
construye su sombra vegetal;
sé prófuga de tu destino.
lunes, junio 22
Invernal
Atraviesas el mediodía de la ciudad
al final, no haces más que huir;
las mandalas sangran en las paredes,
las hormigas desean un día de invierno adicional.
Una mujer
anuncia:
que sus sueños están infectados,
por niños de luz afónica.
Tu rostro,
de tres tiempos,
piramidal
navega hacia una luna muerta;
todo el pasado no está definido
aún hay algo que temer, algo que dudar
sábado, junio 13
Y un día…
Renuncié. No va más, me bajo de ese tren.
Tal vez fue algo apresurado pero sentí que debía hacerlo, estos 3 meses han sido nuevos, estresantes, aburridos, fríos pero de gran experiencia al final de cuentas.
Es agridulce volver a levantarse tarde, tomarse el café con calma, prender la radio, poner un disco, escribir como quien aún sigue durmiendo, leer un libro con calma, intentar contar el número de veces que se repite la "a" en toda la constelación.
Y este receso también está relacionado con volver a mi raíz, saborear la tierra húmeda e internarme en ella hasta volverme a encontrar, hay cosas que un sueldo mal pagado no puede comprar y no por ser caras sino por intangibles.
De todos modos este receso no significa el ocio total, ya que empezaré a hacer mis trámites para sacar mi título además de buscar algún curso (ya sea de mi carrera o alguna de mis aficiones) además de empezar un proyecto que lo tenía retrasado justamente por la falta de tiempo.
Así que estaré posteando más seguido, volveré a escribir, desatare a los demonios y sus hijos, manejaré bicicleta sin pedal ni freno. La vida sigue, aún cuando estoy recostado en el piso.
viernes, mayo 22
Desde la oficina

Mi ocupación radica en ir codificando encuestas de lunes a viernes en horarios de oficina con esporádicos breaks para ir a comprar chocositos (el verdadero nombre no me lo sé) o el equivalente al ya extinto maysoy, cuento con una fría y súper iluminada oficina; y si estoy con suerte puedo hacer uso del asiento con rueditas y con apoyador para los brazos pero si es un mal día me quedo con el viejo y pequeño asiento oxidado; tengo un "manual del buen codificador" con dibujitos explicativos para todo tipo de situaciones: "usted debe agarrar el lápiz de ésta forma, usted debe buscar el código de aquella forma y en caso de no encontrarlo no pierda la calma, serénese y respire por tres segundos que ya vera que el código aparece así nomás"

Y de esto ya va un mes y medio, códigos por todas partes. Y yo que tengo una memoria muy escasa ahora sé que la rama de la construcción es el código 5000 y que las ventas al por menor es 6310 (aunque dudo un poco de este último). Me he despedido de los surreales insomnios hasta las 3 am y de las dulces siestas de las 4 de la tarde; ahora tengo amaneceres violentos (porque mi despertador dejó de funcionar después de tantas caídas) e intermitentes siestas mientras voy en el bus. Soy parte del sistema.
domingo, febrero 1
Día García
Hay días, a veces meses y en casos extremos pueden ser largas temporadas, en que me siento apto para estar en la más pura insociabilidad. Largas caminatas, paseos en bicicleta, siestas en algunos parques, lecturas salvajes en algún café de la España, cualquier actividad reducida a singular. Una destrucción de las redes sociales que tanto me cuestan elaborar. Día García.
Y ésta actitud viene a ser una suerte de muerte fénix que me sirve para valorar a las personas y entenderlas mejor y sobre todo para tratarlas mejor, así es que después de todo este cierre de círculo tiene su lado positivo (esa es la explicación más piadosa que encontré para esto).
Por supuesto que mis amigos al principio no entendían éstos cambios repentinos de humor: ayer buena camaradería, compartiendo reuniones y opiniones y al día siguiente una lejanía absoluta. Con el tiempo algunos se diluyeron, otros (talvez los verdaderos) aún siguen acompañándome en la ruta.
II
Se acabó enero y como todos los eneros fue irreal, pero éste creo que entrará en el baúl de los objetos queridos por sus noches bohemias y su insomnio atroz entre otras cosas. Y la mejor manera de cerrar este mes con broche de oro fue la de conmemorar el 40 aniversario de aquel inesperado concierto que ofrecieron The Beatles en la terraza de los estudios Apple como parte del documental Let it Be. Fin de enero. Fin.
Y hoy, primer día de febrero, se hará la primera celebración del "Día García", que consiste en una suerte de homenaje a Charly García, escuchando toda su obra musical durante éste día. Así es que voy rápidamente a buscar algunos discos del hombre del bigote bicolor para sumarme al homenaje.
Say No More


