Cuando tenía cinco años era dios. Armado con un vaso de agua y una lupa apocalíptica destruía civilizaciones enteras. Los pocos sobrevivientes corrían despavoridos, pero al final eran ahogados en mi saliva.
Cuando tenía cinco años odiaba la hora de dormir, porque estando acostado, lloraba sin consuelo mientras pensaba que el ojo del todopoderoso me estaba buscando y que su divina mente encontraría la forma más horrible de eliminarme.
Estas esperando que llueva para dejar de asistir a tu trabajo; te recostarás en la alfombra del living y esperarás que las goteras hagan lo suyo. Tu perro te ladra, hace tiempo que no le caes bien.
La radio te dice: " Busca mejorar su suerte, la pitonisa Xuxa tiene la solución"
Cuando te enteras que PJ Harvey va a sacar un nuevo material discográfico, sabes que lo que encontrarás serán canciones que no necesariamente se ajustan al beat del momento. En esta ocasión, la inglesa asume el rol de corresponsal de guerra, relata todos los horrores de un conflicto bélico mientras su música obtiene un sonido atemporal que contrasta con la dureza de sus letras
Let England Shake es un disco de guerra, muerte y esperanza. PJ Harvey dejó a un lado a sus fantasmas y obsesiones, dirigió la mirada a un nuevo objeto de amor/odio: su tierra natal, Inglaterra. Las canciones de este reciente material recorren campos devastados por una batalla atemporal, soldados que marchan y esposas que levantan sus manos cual ramas de árbol a la hora del adiós.
Es en Let England shake, a mi parecer el mejor tema del disco, donde el xilofón y la autoharp —instrumento predilecto de PJ desde White Chalk—logran un ritmo hipnótico y cadencioso. En The last living rose y Bitter Branches Harvey vuelve a colgarse la vieja guitarra —que fue su sello personal en discos como Dry y Ride of me. Por un instante los nostálgicos estarán saciados; pero no hay que hacerse demasiadas ilusiones, esta inglesa ha demostrado no hacer concesiones a nadie, salvo a su instinto de exploración musical que le ha sabido dejar bien librada en más de 20 años de carrera artística.
Una trompeta llama a las armas en “The glorious land”. Es ésta quizás la canción con la que simbólicamente PJ Harvey escupe a la reina y quema una bandera británica: “¿Cuál es el fruto glorioso de nuestra tierra?”, se pregunta. “Sus frutos son niños huérfanos”, se responde. Inglaterra tiembla. Otro de los puntos altos del disco, es cuando el coro de voces desparramadas, abre paso a una Harvey al borde del desmayo trágico cuando canta: “Vivo y muero por Inglaterra”, dando comienzo a “England”. Su voz suena dolida, cruda, pero sobre todo hermosa. “Inglaterra, me dejas un sabor amargo”, dice.
Un piano que parece haber sido extraído de las sesiones del “White Chalk” marca la ruta en Hanging with the fire; mientras que en Written On The Forehead incita a que quemen el escenario devastado por la guerra. Su habitual colaborador, Mick Harvey tiene rol protagónico— para la muy Venus in Furs —en The color of the earth.
Let england Shake logra provocar temblores en quien lo oye. Es un disco que se perfila como uno de los mejores del 2011. Habrá que ver lo que dicen (léase cantan) Radiohead y The Strokes con sus nuevos trabajos, el balón está en su cancha. Mientras tanto PJ Harvey ha logrado un trabajo que está muy lejos de considerarse una reinvención, sino más bien se trata de una nueva conquista en su búsqueda de nuevos retos musicales. Su círculo está aún muy lejos de cerrarse.
Tengo problemas con el tiempo. Llego retrasado a todos los sitios. Los White Stripes pulverizaban su tiempo con golpes de batería y afilados riffs. La ciudad está siendo recorrida por elefantes de marfil, ensangrentados. Avanzamos en procesión detrás de ellos. A las nueve, a las doce, a las seis, todo es igual. Corro desesperadamente para tratar de encontrarle un segundo extra al minuto. Finalmente, llego a mi destino y mientras soporto las miradas de enojo y escucho las reprimendas, pienso que, en algún escenario de este planeta, habrá alguna banda de garaje rock con gotas de blues que llegue tarde al escenario o que cancelen su concierto por lluvia o ansiedad. Decido irme. Es el fin, adiós, primer dolor lúcido. Orquídeas azules nunca más. Y late el reloj, te juro que late.
“Los White Stripes ya no pertenecen a Jack y Meg. Los White Stripes ahora les pertenecen (a Uds.) y pueden hacer con ellos lo que quieran. La belleza del arte y de la música radica en que puede durar para siempre si la gente así lo quiere. Gracias por compartir esta experiencia. Su participación no será olvidada, estamos sinceramente agradecidos"
Nuevo año y nuevos propósitos, en este caso son tres los deseos, tras haber comido 12 uvas y soplar 25 velas.
Poder convertirme en el octavo Arcade Fire o el sexto Radiohead
Aprender, de una vez, a tocar guitarra
Publicar Alter (Fu)ego
Dicho esto, volvamos a lo nuestro, la poesía. En esta ocasión: Nudo, un trabajo que tardó mucho en ser publicado, debido a que perdí la hoja con las correcciones y sugerencias que había realizado la chica del bosque. Lo siento. Por suerte tuvo la amabilidad de volver a realizarlas.
Para este post tenemos el gran honor de contar con una de las pinturas de Dalí: "Sueño causado por el revoloteo de una abeja en torno a una granada, un segundo antes de despertar". Mi favorita de lejos.
(Todos los caminos acaban en) Nudo
Tengo un laberinto atravesado en mi garganta.
Para huir del silencio,
mi voz debe encontrar la salida
transitando callejones de arena seca
arrastrándose por mi lengua seca
que no ha probado dolores.
Miro el cielo con su destrucción sucesiva de envolturas,
ha dejado en libertad
a una mujer dormida,
ajena a la gravedad.
jamás podré despertarla
con palabras que forman un laberinto afónico
Los peces de Tokio han jurado devorarse mis ojos
en una acto ceremonial sin sobresaltos para ninguno de los dos.
No recuerdo el equilibrio,
porque los engranajes del viento están restaurados.
En el parque una serpiente engulle un árbol
y se multiplica a través de la raíz,
desearía tener sus boca ciega para engullirme al sol.
No hay alteración de colores en penas infrarrojas.
No es costumbre en este blog hacer un recuento de las mejores canciones del año; pero en vista de las grandes decepciones que ofrecen las revistas musicales —si Rolling Stone, esto va para vos— es que he decidido armar mi propia lista de canciones que me han dado vueltas en este año; pero en este caso se trata de una lista atemporal. Disfrútenlas y agiten sus melenas con cada una de ellas. ¡Hasta el próximo año!
9.- Nick Drake - Pink Moon
Empezamos el conteo con una canción del fantasmal Nick Drake, una anti-estrella total; ofreció pocos y muy malos conciertos, pero fue capaz de crear un álbum sombrío y único —donde está incluida esta canción— en tan sólo dos noches de grabación. Cuenta la leyenda que ya para ese entonces, Drake se encontraba decepcionado por el rumbo sin luces que había tomado su carrera, por lo que decidió hacer un último intento despojándose de todo aquello que no sea su voz, una guitarra y un piano ocasional. Si bien el disco no logró tener reconocimiento en ese entonces, el tiempo se encargó de convertirlo en objeto de culto. El dibujo apocaliptico de Pink Moon es una clara muestra de su genialidad. El universo Drake es un lugar del cual no quiero salir.
8.- El mató a un policía motorizado - Chica Rutera
Recuerdo haber enloquecido oyendo esta canción cuando iba en flota rumbo a Sucre, más tarde hallaría la explicación para ello: sobredosis de antigripales de dudosa procedencia. El Mató a un Policía Motorizado —que buen nombre para una banda ¿verdad?— se lanza en una zapada de grandes proporciones, las guitarras envuelven sonidos in crescendo, mientras el vocalista Santiago Motorizado grita a manera de mantra: “espero que vuelvas, espero que vuelvas, chica rutera”
7.-Blur - Beetlebum Los puestos seis y siete van de la mano, o mejor dicho de la mente de Damon Albarn. Estos dos temas logran construir un retrato sonoro del proceso por el cual todos pasamos alguna vez: Cuando estamos fascinados por contemplar el abismo, el fondo del vaso y decidimos no formar parte de esa caravana que sigue hacia ninguna parte. Beetlebum. Es en ese entonces, cuando ya eres parte del fondo del vaso, en el que buscas ayuda, el góspel es una escalera que te ayuda a salir. Muchas cosas se han quedado atrás, no hay forma de trazar un mejor camino que el ya recorrido. Tender.
6.-Blur - Tender
5.-Lcd Soundsystem - Us v them
Recuerdo que en una tarde de septiembre estaba por la Av. Pando, rumbo a la oficina y tomando un Pilfrut, cuando repentinamente empecé a moverme rítmicamente, realizando una coreografía de baile, como si estuviera en alguna discoteca de los 80's. Todo ello resultó muy extraño para mi, ya que debo dejar en claro que tengo dos pies izquierdos para la danza; pero si escuchas Us v them de los LCD Soundsystem todos tus problemas psicomotrices estarán solucionados. El pasito del robot y sus derivados están más vivos que nunca. Excelente canción de un disco bailable al cien por cien
4.-Cat Power - Back of your head
En otro barrio, muy distante al de los LCD Soundsystem está Cat Power, descubriendo nuevos colores para la tristeza. En un anterior post me deshice en elogios para Chan Marshall —el nombre detrás del antifaz— en esta ocasión sólo me limitaré a pulsar play y perderme en esa oscuridad gatuna que invita a deambular por las calles de New York.
3.-Arcade Fire - We used to wait
Proveniente del —para muchos críticos— mejor disco del año, We used to wait es una de las estrellas más brillantes en esa gran constelación llamada The Suburbs. Con tan sólo tres discos, los Arcade Fire ya se metieron al bolsillo a todos los que buscábamos una nueva banda para adorar hasta las últimas consecuencias. Esta estrella de cinco minutos, comienza con un piano punk semi-adormecido que gira alrededor de la canción —como un perfecto satélite— para culminar en su último frenético minuto de guitarras y organos mecánicos, mientras toda la banda —léase meteoritos— aúlla: ¡Wait for it!
2.-Beach House - Zebra
A mi modesto entender, los Beach House lanzaron el mejor disco del año, le ganaron con muy poco a los Arcade Fire, con una nariz o con un gol de tiro libre en los últimos minutos de un partido arduamente disputado. Es que Zebra, la canción que abre el fantástico Teen Dream, nace con arpegios y coros angelicales mientras la misteriosa voz de Victoria Legrand se abre paso entre las texturas y canta con casi absoluta indiferencia "All deception, all deception from you".
1.-Wilco-Handshake Drugs
Y la mejor canción de este año es para —redoble de tambores, canto de ballenas, estruendos de guitarras— el mayor descubrimiento que hice en este año, Wilco. Sin discusión. Al oír Hanshake drugs del álbum A ghost is born me di cuenta que estaba en otro planeta, no hay ninguna banda que se le pueda comparar. ¿Wilco es la vida?. Distorsiones de guitarras, la voz enferma de Jeff Tweddy, el ritmo machacante equiparable a viajar en balsa. Hay un instante, en el final de la canción, en que sientes un océano de melodías inundarte por completo, puedes sentir la oscuridad de la canción, la magia sónica que hace que tus oídos pierden el control por completo. Wilco no es la vida, sino tal vez, como debería serla
Cada vez que las canciones se oxidan y atoran en mi mp3, cada vez que el trayecto de mi casa a la oficina se hace insoportable. En ese preciso instante, cuando creo que la música no me salvará porque mi soberbia me hace creer que he oído todos los acordes habidos y por haber; es en ese momento en que aparece un nuevo sonido, en este caso una felina arañando la luna: Cat Power.
Armada de una guitarra y piano —a veces toma prestada una batería, pero sólo a veces— arma canciones tan simples y básicas que obliga al silencio a formar parte de las mismas. Minimalismo taciturno en acción.
Dueña de una absoluta timidez, es conocida por su escasa comunicación con el público, además de hacerle algunos desplantes ya célebres: abandonos repentinos del escenario, mandarlos a callar porque no lograba sentirse cómoda con ellos o interrumpir una canción mientras deja caer algunas lágrimas. “Lo siento” es lo único que atina a decir.
Afiche de un concierto en el 2007
Moon Pix álbum de 1998, por alguna extraña razón había permanecido en la clandestinidad para mí, tal vez se deba al espíritu tímido de Cat Power que sus discos se vuelven esquivos en un principio, pero cuando los encuentras es como descubrir los ojos de un gato brillando en la oscuridad. Magia Cat Power. Magia
Como anzuelo Metal Heart y Say, esta última es un buen inicio para que comenzar a caminar por los tejados
Les dejo el link para la descarga en la sección de comentarios. Ah y por cierto, está prohibida la reproducción total o parcial del material fonográfico en cuestión. No puedo contener las risas.
Paul McCartney lo había dicho en The End del disco Abbey Road:"Y al final, el amor que tomas equivale al amor que haces". Aplicando esa frase a este mundo virtual de bloggers, piratas y taringueros — ¿así se los denomina?— podríamos tener algo más o menos así: “Y al final, los archivos que descargas equivalen a los archivos que subes a Mediafire o Rapidshare”
No necesito realizar un análisis minucioso para darme cuenta que todos mis discos provienen de la piratería, ya sea física o virtual. Es por eso que tengo el deber y la obligación, de compartir algo con la red; en cierta forma ya lo he venido haciendo al poner links de descarga de algunos de mis discos favoritos —para irritación de los señores de Blogger y de la DCMA— pero esta vez pongo a su entera disposición, el link de descarga de mi poemario multimedia: Invisible Natural.
Invisible Natural en su estuche
Creado hace ya un año, el poemario hizo su auspicioso debut en la Feria del Libro de La Paz en agosto, para posteriormente presentarla en la Feria del Libro de Cochabamba en octubre del 2009. La última presentación de la que fue parte, ocurrió hace algunas semanas atrás, en el marco del encuentro de las Lecturas del Futuro.
El poemario, publicado por la Yerba Mala Cartonera, contiene artilugios varios, desde el diseño minucioso de cada tapa de los cuatro libros que la componen, hasta la inclusión de un pequeño reproductor de mp3 donde están insertadas varias canciones, que sirvieron de inspiración para muchos de los poemas allí escritos.
Entonces, no pierdas más el tiempo, descárgate Invisible Natural, el poemario que fascinó —oh si, hoy estoy muy iluso— a Eddie Vedder, Tom Yorke y Karen O.
Antes de empezar con un nuevo post, tengo un reclamo que hacer:
Hace algunos minutos, cuando ingresaba a mi blog, me encuentro con un anuncio de los administradores, donde me advertían que uno de mis posts de hace un año atrás —John Lennon, Plastic Ono Band— estaba censurado hasta que no retirase el link de descarga. Es más, me han enviado una carta —en inglés ¡que oportunos!— donde me amenazan con cerrar el blog si no retiro el famoso link.
¿Puede existir tamaña aberración? Este es un atentado criminal contra mi derecho de expresión, los señores de blogger y los de la DCMA (Digital Millennium Copyright Act) no pueden decirme que publicar o que no publicar. No tienen derecho a tocar mis posts. La descarga gratuita de música es una realidad avasallante y sobre todo un derecho ganado por los usuarios contra las grandes discográficas, nadie puede negarlo y peor evitarlo ¡Dios, estamos en el 2010, esto no es la edad media!
Me siento asqueado con el sistema, con blogger, con la DCMA. ¡Exijo que Yoko Ono se pronuncie!
Hace algunos meses se llevo a cabo en esta ciudad, el taller de literatura minimal "menos es más". Este ciclo de charlas tuvo el propósito de dar un breve rasguño a ese amplio e indefinido territorio donde habitan relatos largos con reiteración, hasta cuentos de dos líneas. Precisamente de esas sesiones se extraen los siguientes microcuentos. ¡A leerlos en menos de un minuto!
(S)
Brújula de serpientes que adoran recorrer laberintos
extraño silencio que da inicio al ascenso de los arboles
ESCUELA
Antes de disparar, recordó su primer día de clases
Él intentaba frenar el curso de los relojes. Hoy es ayer
Niña. Carretera. Despedazada
Turista. Desnudo. Pildoritas
FRACTURA EXPUESTA DE TIBIA Y PERONÉ Jamás vio al defensor que venía detrás.
Morirá con ojos atónitos. Voy a la oficina con destornillador en mano.
Cigarrillo encendido. Las cenizas formaron una casa en ruinas
PARANOIA Él dibujó un ojo. La psicóloga abandonó su asiento, era el ojo sangrante de ella
Tiempos de sequía. Medidas extremas... se inundó de luz.